La madre iba a bañar a su hijo, al quitar su camiseta descubre como tiene su espalda

Cuando uno deja a su hijo en la guardería, da por hecho que lo deja en buenas manos.
Imagínate la impresión cuando ves a tu hijo o hija llegar de la guardería con grandes heridas en la espalda.
Este fue el horrible descubrimiento que hizo la madre Jannica Sjödin, a pesar de que el personal decía, con toda tranquilidad, que no había pasado nada durante el día.

Cuando Jannica Sjödin, de la ciudad sueca de Malmö, recogió a su hijo de año y medio de la guardería, todo parecía estar bien. El personal la saludó, fueron amables pero no comentaron nada en especial, pero lo que Jannica no sabía entonces era que una experiencia terrorífica le esperaba al llegar a casa con su hijo.

En una publicación de Facebook, que se compartió miles de veces en tan solo el primera día, cuenta la pesadilla en la que se convirtió esa tarde.

”Fui a buscar a mi pequeño a la guardería, como siempre, saludé a su maestro y me llevé a mi hijo. Incluso saludé a otros profesores. Nada extraño, un día completamente normal. Después de darle la cena a mi hijo, llegó la hora del baño. Y tengo que decir que fue el peor baño de toda mi vida”, escribe la madre.

Cuando Jannica miró de cerca la espalda de su hijo, se quedó helada.
”Primero vi que me estaba costando quitarle la camisa, era como si estuviera pegada. Fui tirando con cuidado y entonces se me paró el corazón. Al menos tenía 15 marcas de algo como mordeduras enrojecidas. El niño que le haya mordido lo ha hecho con tanta fuerza que las heridas sangraron”, escribe la madre.

Esta no es la primera vez que el niño había vuelto accidentado del la guardería.
Solo unas semanas antes se había caído y hecho daño cuando el maestro lo dejó en el suelo.
”Él no había encontrado el equilibrio cuando la maestra lo dejó en el suelo. Tras eso tuvieron que operarle 2 dientes y pasó varios días sin poder comer por el dolor y varias noches sin dormir”, escribe Jannica en Facebook.

Jannica no puede entender que los profesores no cuenten estas cosas a los padres.
”Cómo es posible que no se den cuenta y cómo es posible que nuestro hijo tenga 15 marcas de mordidas?
¿¿¿Dónde estaban los profesores??? Solo de pensarlo se me humedecen los ojos, pensar en mi hijo luchando y llorando”.

Que el personal no se haya dado cuenta es increíble, o peor aún si lo han visto y no han dicho nada.
Ahora la madre quiere que su caso se difunda para avisar a todos los padres a que estén muy pendientes y denuncien estas situaciones que no debemos tolerar.

Fuente: http://newsner.com