Cómo cuidar el cordón umbilical del recién nacido

Una de las preocupaciones más grandes que tienen los padres de un recién nacido es precisamente el cuidado del ombligo de su bebé.  Lo cierto es que con una higiene adecuada es posible cuidarlo de infecciones y otras complicaciones.

Te contamos cómo cuidar el ombligo de un bebé recién nacido.

El ombligo es una cicatriz que queda después de cortar el cordón umbilical justamente después del parto.  Aunque lo normal es que este  se caiga aproximadamente de dos a tres semanas después del nacimiento, durante los días previos los padres deben cuidar muy especialmente esta área con el fin de evitar infecciones y otras complicaciones en la salud del recién nacido.

Cuidados
El ombligo de un bebé debe cuidarse antes del desprendimiento natural del cordón sobrante.  Algunas pautas para tener en cuenta son:

  • Para evitar infecciones, es importante no tapar ni tocar la zona del ombligo del bebé.  También, debes  mantenerla seca y limpia.
  • Cuando bañes y cambies al bebé, hazlo con las manos completamente limpias. Lávate las manos con agua y jabón antes de tocar, bañar y cambiar al bebé.
  • Deja que el ombligo se caiga solo, así veas que está a punto de desprenderse. No lo arranques.
  • Si la zona se ensucia con orina o materia fecal,  debe secarse con una toalla mojada con agua tibia.
  • Limpiar la zona con un copito de algodón remojado con un poco de alcohol.
  • Recuerda que el pañal que le pongas al bebé no deben tocar ni tapar la zona del ombligo del bebé. Mantén descubierta esta zona mientras el cordón se cae naturalmente.
  • Mientras no se caiga, el baño del bebé debe realizarse con una esponja sumergida en agua tibia.
  • Cuando el cordón se caiga definitivamente, la zona presentará un leve sangrado. No te asustes, pues este cesará naturalmente.
  • Días después del desprendimiento del cordón, es importante mantener los cuidados de higiene y limpieza de la zona, pues todavía hay riesgo de infección.
  •  Si la zona alrededor del ombligo se pone roja, sangra, tiene mal olor o presenta pus, es importante llamar inmediatamente al médico. También, consulta al médico si el cordón no se ha caído un mes después del nacimiento del bebé.

Cómo limpiarlo
Aunque existe la creencia de que no se puede bañar al bebé hasta que se le haya desprendido el cordón, esto no es cierto. Si bien se puede limpiar al bebé como en el lavado del gato, con esponja y sin necesidad de sumergirlo en una bañera, no hay problema con mojar el cordón siempre que luego se seque minuciosamente la zona del ombligo.
Es importante procurar mantenerlo siempre limpio y seco para favorecer la caída y prevenir infecciones, ya que el muñón puede convertirse en un foco de infección del cuerpo del bebé.

Cómo curarlo
Con respecto a si hay que utilizar algún producto y cuál o cuáles utilizar para curar el ombligo del bebé hay diversas opiniones. Hay pediatras que recomiendan solamente mantenerlo limpio y seco, que con ello es suficiente y algún día se caerá de todas formas, mientras que otros sugieren utilizar antisépticos dos veces al día.El producto más extendido para curar el cordón umbilical, por accesible y barato, es el alcohol de 70 grados. El alcohol normal es de 90 grados, pero se recomienda el de 70 por ser más suave para la delicada piel del bebé. Se debe envolver el cordón en una gasa estéril embebida en alcohol. Mejor gasa que algodón pues éste puede dejar restos pegados y nunca aplicar el alcohol directamente sobre la piel del bebé.

Signos de alarma
Si bien es normal que se produzca un leve sangrado del cordón umbilical del recién nacido los primeros días y luego cuando se cae, debemos vigilarlo pues hay ciertos signos que pueden indicarnos que algo no va bien.
Un pequeño sangrado puede deberse al roce del pañal, pero no es normal, por ejemplo, un sangrado activo que empape la gasa. Una hemorragia, pus e hinchazón en la zona del ombligo son motivo de consulta con el pediatra.

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